Hace poco leí una entrevista de esas que te llegan, era al escritor George Saunders, un escritor estadounidense de novelas, cuentos cortos y libros para niños, en ella contaba lo que transmitió en un divertido discurso a los estudiantes de la Syracuse University.
George Saunders es el autor de "Diez de diciembre" (consagrado por el New York Times como el mejor libro del 2013).
Él, se preguntaba en su propio discurso ¿de que me arrepiento en la vida? y decía: "de las veces que no he sido amable".
De haber fallado a quien cuando tenia que haber estado, le fallé, porque claro, hay que serlo cuando la oportunidad nos brinda la ocasión. Lo demás NO VALE.
La pena es que y estando totalmente de acuerdo con él, te das cuenta de esto cuando ya eres mayor, por los muchos palos que te dan y por eso con lo que al final te quedas es con esa "GENTE" que fueron en esos momentos difíciles y duros para ti, amables contigo.
Y mira que es algo que no vale dinero, pero que difícil es a veces recibirlo. Deberíamos invertir tiempo en esto.
Ahora parece que hablar de uno es sólo para decir que tiene éxito y que te van muy bien las cosas sino parece que eres un desgraciado.
Me gustaría terminar con la última frase de este fantástico hombre en ese discurso, lo dejo para la reflexión:
“Y algún día, en 80 años, cuando ustedes tengan 100 y yo 134 y ambos seamos tan amables y encantadores que resulte inaguantable, espero que me cuenten qué tal les ha ido en la vida. Y espero que me digan que ha sido absolutamente maravillosa”

